Una nueva corriente recorre silenciosamente el mundo. Silenciosa pero eficazmente. Cada vez más y más personas se preguntan a qué nos lleva el tipo de vida que estamos sufriendo.
Siempre haciendo planes para mejorar nuestro entorno, para estar con nuestra familia, para leer un buen libro, para pasear por la playa, para dormir, para hacer alguna cosa que nos gusta o para, simplemente, tomar un café a la sombra. Vamos, para vivir. Siempre es demasiado tarde y tenemos demasiadas cosas que hacer. No hay tiempo, nos decimos a nosotros mismos, para tonterías.
Nuestro día a día se reduce a una carrera para ganar tiempo al reloj. Nos levantamos y, tras la ducha, no ponemos manos a la obra. Desayuno rápido,atasco, trabajo rápido, comida rápida, vuelta a casa con otro atasco, cena rápida y televisión (u ordenador). Si tienes hijos la cosa se complica y se acortan los tiempos puesto que ahora también ellos intervienen en acelerar tu carrera diaria. Una carrera hacia la nada. Es fácil meterse en esta espiral y creernos que todo mejorará con el tiempo... otra vez el tiempo. Cuando tenga es ascenso lo compensaré, dices, haré todo lo que ahora no puedo por falta de tiempo. Cambia la palabra ascenso por otra que prefieras: gane más sueldo, cuando crezcan los niños, cuando acabe el artículo, cuando recoja los frutos del trabajo, etc.
Los psicólogos llaman a eso el síndrome de la felicidad aplazada. Hoy no lo hago, lo haré cuando tenga tiempo.
Cada vez más personas paran un momento en esta actividad frenética que nos hemos impuesto voluntariamente. Cada vez más y más personas se interesan por el MOVIMIENTO SLOW.
Si alguien cree que es una especie de concurso de reglas se equivoca. Si lo que estás buscando es un programa para el día a día deja de leer y abre el canal de deportes.
Unos lo llamamos movimiento slow, pero otros lo consideran como filosofía. Quizá el término filosofía sea más acorde a lo que ésto propone. Pero lo llamen como lo llamen, lo cierto es que abarca todos y cada uno de los aspectos de la vida. De la tuya o de la mía. De cualquiera de las personas que habitan el mundo. Por que aquí no hay ni reglas, ni ideología, ni máximas. Todas y cada una de las personas pueden adaptar su forma de pensar a esta corriente de pensamiento. Abarca el sexo, la alimentación, el transporte, la educación, la medicina, el deporte, la moda, y así hasta ocupar todo lo que te preocupa. ¿Cuál es pues su intención?. Pues eso SLOW. LENTO. PAUSADO.
Vivimos en una sociedad en el que gana el más rápido, el más preparado, el más rico. Por qué no cambiar esto y dar importancia a lo que realmente importa: LA VIDA. Sin más. Sin artilugios raros, sin complicaciones excesivas, sin grandes manifestaciones materiales.
Qué es más bello que el beso de tu hijo. Qué importa más que hablar con tus amigos por el simple placer de charlar. Qué es más placentero que hacer el amor con tu pareja. Qué es más cálido que el abrazo de tu madre. Qué es más satisfactorio que ver como tu hijo aprende a caminar. En fin, lo más importante lo tenemos al alcance de la mano.
No pueden existir equívocos al respecto. No se trata de un grupo de locos que pretenden volvernos a la edad media. No se trata de personas que viven aislados y que cultivan lo que comen. Son personas como todos. No se trata de convencer a nadie para que deje de trabajar o cosas así, solo falta en la época actual. Se trata de primar la CALIDAD sobre la CANTIDAD. Empresas exitosas como GOOGLE, VOLVO o MICROSOFT cuidan a sus empleados para que éstos trabajen con calidad y aplican principios del MOVIMIENTO SLOW en sus sedes. Y por supuesto, se trata de personas que están y viven en la actualidad, que en ocasiones desempeñan trabajos de responsabilidad o que en otras son parados o estudiantes, personas que utilizan los medios que nos da el desarrollo económico y tecnológico en su día a día.
Carlo Petrini en una entrevista.
No soy consciente de que exista un reglamento o unas recetas para convertir el horario del día en slow. Éste movimiento no se ha creado por la idea de un conjunto de sesudos sabios que un día se reunieron. Este movimiento se ha ido creando como respuesta natural a la acelerada vida. Personas sin rasgos comunes y sin conexión entre ellas fueron imponiendo una manera de estar en la vida pausada en respuesta al estrés actual. Pero creo que aquí se dieron dos puntos de inflexión. Puntos que hicieron saltar el MOVIMIENTO SLOW de algo individual a un concepto global. Uno es el movimiento SLOW FOOD creado en los años 80 por el periodista italiano CARLO PETRINI que lanzó a nivel mundial esta forma de ver la alimentación como algo industrial, y el periodista inglés CARL HONORE con la publicación de su libro ELOGIO DE LA LENTITUD donde sienta las bases (a mi juicio) del movimiento SLOW como algo que abarca todas las facetas de la vida.


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