lunes, 25 de julio de 2011

SLOWFOOD

     La mejor exposición de lo que puede significar el movimiento slow es SLOWFOOD. Es el germen de todo ésto. Tras la oposición del periodista CARLO PETRINI, se ha formado un movimiento que aboga por lo contrario a lo que representa y significa el FAST FOOD. Frente a la globalización de la comida en cadenas de montaje rápido donde se rinde culto a la rapidez y al engullir antes que al comer. 

     SLOWFOOD es el único campo de actuación del MOVIMIENTO SLOW que está organizado y tiene una especie de manifiesto común. Las distintas comunidades geográficas se unen según su interés y se conforma en las llamadas CONVIVIAS que tienen una representación y que en ocasiones se reúnen para adoptar medidas conjuntas. Pertenecer a una convivia no tiene que significar forzosamente el tener que asistir o tener obligaciones con el grupo, más allá de dar una pequeña aportación económica para mantener viva la convivia. A cambio, las posibilidades son casi infinitas, siempre desde la óptica de favorecer el consumo de productos del entorno, cultivados por pequeños productores y saliendo en lo posible de la cadena de la alimentación impuesta por las grandes corporaciones de distribución de alimentos.
     
     Iniciativas como las de KM.0 o la de recuperar especies autóctonas en peligro de extinción, hacen de este campo del movimiento slow, el más activo y potente. Reconocible a nivel mundial y fortalecido casi diariamente con nuevas incorporaciones e iniciativas. Intentar poner en contacto directo al productor y al consumidor final es una de sus metas, creando una relación comercial basada en la confianza y la calidad, frente a la etiqueta y al envasado plástico.

   Por descontado, la moda (quizás corriente cultural) de la comida sana, ecológica y local es un gran éxito de SLOWFOOD. No hay más que darse una vuelta por su web oficial (y por cualquiera otra relacionada) para darse cuenta de ello.


   Te animo a bucear tranquilamente. Es impresionante darse cuenta de que ésto funciona.

ACTITUD

    Y como no podía ser de otra manera este movimiento nace y crece en Italia. Pero creo que ésto es solo una anécdota. Carlo es italiano y es allí donde encuentra el apoyo necesario para su visión de la alimentación. Creo más bien, que es la manera mediterránea de entender la comida como un acto social y placentero lo que hace posible la gran implantación y expansión de este concepto de la alimentación. Concepto que, ni mucho menos, inventa Carlo o el movimiento en sí. Esto es lo que han hecho nuestras abuelas toda la vida. Lo que sucede es que la batalla de la comida está decantándose hacía el lado rápido.


 

   
   Algo tan sencillo como comer, adquiere o pierde todo su significado según nuestra actitud. O engulles para tener más tiempo de hacer otra cosa (¿trabajar? ¿ver televisión?) o comes saboreando y disfrutando. Aquí se da la circunstancia de que el momento de la comida es un momento de placer. Comiendo con los amigos mientras se habla de cosas importantes o no. O comiendo solo, con tus pensamientos y pasando un momento de máxima intimidad. O en una cena de trabajo, eligiendo bien el momento de hacer un comentario y exponer esa idea a la que llevas dando vueltas y crees buena para tu empresa o tu futuro. Sea como sea SLOWFOOD.

RESULTADO

   Ya he aclarado que el concepto SLOW no es algo agresivo. Es estúpido pretender comer tranquilamente cada día, o comer dedicandole mucho tiempo mientras estás en una reunión para entregar un proyecto o exponer una clase, o lo que sea que te urge. SLOW significa comer en familia sin mirar el reloj, cenar con tu pareja relajadamente en tu casa, o simplemente ir a ver a tu madre y dedicarle su tiempo a comer su guiso. Significa sacar el máximo placer de un acto que, por repetido, tiende a ser intrascendente.

viernes, 15 de julio de 2011

VIDA SLOW

   Una nueva corriente recorre silenciosamente el mundo. Silenciosa pero eficazmente. Cada vez más y más personas se preguntan a qué nos lleva el tipo de vida que estamos sufriendo. 

   Siempre haciendo planes para mejorar nuestro entorno, para estar con nuestra familia, para leer un buen libro, para pasear por la playa, para dormir, para hacer alguna cosa que nos gusta o para, simplemente, tomar un café a la sombra. Vamos, para vivir. Siempre es demasiado tarde y tenemos demasiadas cosas que hacer. No hay tiempo, nos decimos a nosotros mismos, para tonterías.
 Nuestro día a día se reduce a una carrera para ganar tiempo al reloj. Nos levantamos y, tras la ducha, no ponemos manos a la obra. Desayuno rápido,atasco, trabajo rápido, comida rápida, vuelta a casa con otro atasco, cena rápida y televisión (u ordenador). Si tienes hijos la cosa se complica y se acortan los tiempos puesto que ahora también ellos intervienen en acelerar tu carrera diaria. Una carrera hacia la nada. Es fácil meterse en esta espiral y creernos que todo mejorará con el tiempo... otra vez el tiempo. Cuando tenga es ascenso lo compensaré, dices, haré todo lo que ahora no puedo por falta de tiempo. Cambia la palabra ascenso por otra que prefieras: gane más sueldo, cuando crezcan los niños, cuando acabe el artículo, cuando recoja los frutos del trabajo, etc.
   Los psicólogos llaman a eso el síndrome de la felicidad aplazada. Hoy no lo hago, lo haré cuando tenga tiempo.

   Cada vez más personas paran un momento en esta actividad frenética que nos hemos impuesto voluntariamente. Cada vez más y más personas se interesan por el MOVIMIENTO SLOW.

   Si alguien cree que es una especie de concurso de reglas se equivoca. Si lo que estás buscando es un programa para el día a día deja de leer y abre el canal de deportes.

  Unos lo llamamos movimiento slow, pero otros lo consideran como filosofía. Quizá el término filosofía sea más acorde a lo que ésto propone. Pero lo llamen como lo llamen, lo cierto es que abarca todos y cada uno de los aspectos de la vida. De la tuya o de la mía. De cualquiera de las personas que habitan el mundo. Por que aquí no hay ni reglas, ni ideología, ni máximas. Todas y cada una de las personas pueden adaptar su forma de pensar a esta corriente de pensamiento. Abarca el sexo, la alimentación, el transporte, la educación,  la medicina, el deporte, la moda, y así hasta ocupar todo lo que te preocupa. ¿Cuál es pues su intención?. Pues eso SLOW. LENTO. PAUSADO.

   Vivimos en una sociedad en el que gana el más rápido, el más preparado, el más rico. Por qué no cambiar esto y dar importancia a lo que realmente importa: LA VIDA. Sin más. Sin artilugios raros, sin complicaciones excesivas, sin grandes manifestaciones materiales.  

   Qué es más bello que el beso de tu hijo. Qué importa más que hablar con tus amigos por el simple placer de charlar. Qué es más placentero que hacer el amor con tu pareja. Qué es más cálido que el abrazo de tu madre. Qué es más satisfactorio que ver como tu hijo aprende a caminar. En fin, lo más importante lo tenemos al alcance de la mano.

   No pueden existir equívocos al respecto. No se trata de un grupo de locos que pretenden volvernos a la edad media. No se trata de personas que viven aislados y que cultivan lo que comen. Son personas como todos. No se trata de convencer a nadie para que deje de trabajar o cosas así, solo falta en la época actual. Se trata de primar la CALIDAD sobre la CANTIDAD. Empresas exitosas como GOOGLE, VOLVO o MICROSOFT cuidan a sus empleados para que éstos trabajen con calidad y aplican principios del MOVIMIENTO SLOW en sus sedes. Y por supuesto, se trata de personas que están y viven en la actualidad, que en ocasiones desempeñan trabajos de responsabilidad o que en otras son parados o estudiantes, personas que utilizan los medios que nos da el desarrollo económico y tecnológico en su día a día.

Carlo Petrini en una entrevista.


No soy consciente de que exista un reglamento o unas recetas para convertir el horario del día en slow. Éste movimiento no se ha creado por la idea de un conjunto de sesudos sabios que un día se reunieron. Este movimiento se ha ido creando como respuesta natural a la acelerada vida. Personas sin rasgos comunes y sin conexión entre ellas fueron imponiendo una manera de estar en la vida pausada en respuesta al estrés actual. Pero creo que aquí se dieron dos puntos de inflexión. Puntos que hicieron saltar el MOVIMIENTO SLOW de algo individual a un concepto global. Uno es el movimiento SLOW FOOD creado en los años 80 por el periodista italiano CARLO   PETRINI que lanzó a nivel mundial esta forma de ver la alimentación como algo industrial, y el periodista inglés CARL HONORE con la publicación de su libro ELOGIO DE LA LENTITUD donde sienta las bases (a mi juicio) del movimiento SLOW como algo que abarca todas las facetas de la vida.