miércoles, 14 de diciembre de 2011

SLOW Y EL DEPORTE

      Cuantas veces al llegar la cuesta de enero, no se ha mirado al espejo y jurado por lo más sagrado que se pondría a dieta e iría al gimnasio para quedar hecho un figurín en la playa. Y siempre después de las navidades, cuando los kilos asoman de manera descarada. También suele pasar al final del verano. Las cervezas y los cuerpos esculturales que hemos visto pavoneándose sin recato en las playas y en las calles, han sido nuestra envidia y es ahora, al final del verano cuando nos volvemos a mirar en el espejo. El resultado es la autoimposición de una dieta estricta, y unos euros dedicados a inscribirnos en el gimnasio del barrio. La solución está cerca: unos días en el gym y los músculos empezaran a notarse, llevandose de la zona abdominal la grasa para sustituirla por músculo en nuestros pectorales y bíceps.

            Pero al pasar los días, nos damos cuenta de que no es fácil llevar una rutina. Los dias son cortos y las cosas que tenemos que hacer durante ese poco tiempo son tantas que nos vemos obligados a compactar nuestras actividades. Con lo cual, nos encontramos ante la realidad, y lo que iba a ser unas sesiones estrictas de efectivo ejercicio se convierte en una obligación que hacemos de vez en cuando. La solución entonces está clara: a menos veces, mayor intensidad en el ejercicio. De esta manera, en vez de levantar pesas durante 45 minutos, hacemos sesiones de gimnasio de 2 horas. De correr 10 kms. de manera constante, pasamos a correr a toda velocidad durante los 10 kms. para hacerlos más rápido y acabar antes.

            Esto es, lo que en un principio era incluir en nuestra rutina semanal el ejercicio en cualquiera de sus modalidades. Pasamos a realizar una intensa y explosiva actividad física por obligación. De esta manera convertimos algo divertido en odioso. Realizando los ejercicios sin calentar previamente o estirar al final. El resultado: la lesión.

ACTITUD

            Como no me canso de escribir, el movimiento slow tiene una aplicación lógica para todo. Por qué no aplicar la sensatez y hacerlo todo despacio. Renegamos de la prisa y sin embargo nos entregamos a la velocidad sin pelear. Hacer deporte (cualquier deporte) es algo bueno para la salud, desarrolla el físico haciendo que nos encontremos mejor y más seguros de nosotros mismos. Pero desarrolla también la parte mental, una persona físicamente activa es más imaginativa, serena, inteligente y capaz. Por no hablar aquí de la inyección de endorfinas que nos colocan la sonrisa en la cara y la paz en el alma.

            No voy a desarrollar todos los beneficios para nuestra vida que una actividad física nos aporta. Pero la actividad física (como todo en la vida) tiene que ser pausada. Todo tiene un comienzo, y el comienzo debe ser poco a poco. Si aplicamos intensidad a los ejercicios de manera inmediata, nos dará como resultado una temida lesión que en ocasiones puede derivar en intervención quirúrgica. Por lo tanto lo que hay que hacer es ser una persona persistente y sensata, de nada vale empezar corriendo una maratón si a los dos meses vamos a sufrir una rotura de ligamentos en nuestra rodilla. Evidentemente, el empezar poco a poco tiene muchos beneficios ya que podemos depurar la técnica y con ello mejorar nuestras marcas o nuestros resultados. Con paciencia deberíamos adquirir una forma física envidiable y saludable.

            Todos podemos ver en televisión o en prensa a esos deportistas que hacer verdaderas gestas deportivas, corriendo sin parar durante 100 kms. o haciendo trialon. Y todos podemos ver que la media de edad en esa personas es sorprendentemente alta, cuando estamos acostumbrados a ver que un deportista famoso está casi finalizando su carrera deportiva con 30 años. Y esto es porque las personas que realizan deporte de manera regular durante años alcanzan una forma física que les permite verdaderas heroicidades. Pero ni tan siquiera se trata de eso, lo que se trata es de hacer deporte de forma tan divertida y sensata que podamos realizarlo durante años adquiriendo los beneficios que nos da, sin tener que recurrir al médico.

Por supuesto, existe una corriente del movimiento slow, dedicada al deporte. Se basa sobre todo en aplicar la lentitud a todos los movimientos del gimnasio. Esto es, si vamos a realizar una sesión de pesas en la que tenemos que hacer tres series de 10 repeticiones, éstas son leeeeeeentas. Muy lentas. Continuas y lentas. Se desarrolla así mucho más. El músculo deja de aprovecharse de la inercia del movimiento y los antagónicos no compensan el subida o bajada del peso, de esta manera el músculo ejercitado lo es durante toda la serie. Entrenamientos súper Lentos típicamente consisten en un juego de cada ejercicio realizó completar la fatiga de músculo. El Ken Hutchins recomienda  realizar cada serie tardando entre 100 y 180 segundos. Recomiendan a una frecuencia de dos veces por semana para la mayor parte de los aprendices, con aún menos frecuencia para niveles más avanzados. Alguna investigación indica que productos Súper Lentos tienen  resultados superiores comparados a métodos tradicionales.


El vídeo os puede dar una pequeña idea de qué se trata. ÁNIMO. Se trata de ser feliz.

viernes, 21 de octubre de 2011

SLOW MONEY

  Y como no, llegó la hora de hablar de DINERO. Y, por supuesto, los principios del MOVIMIENTO SLOW se pueden aplicar al campo económico. Ahora en el momento que nos encontramos, hay infinidad de noticias (casi demasiadas) sobre la pésima situación económica. Es increíble que familias que antes estaban en una situación desahogada, estén ahora casi en la mendicidad. Es triste y difícil aceptar esta situación. Pero quisiera dejar a un lado esta penosa actualidad y exponer de una manera somera cómo una actitud slow hacia el modo de entender la economía puede hacernos pensar que quizá hay otra manera de hacer las cosas.

   El movimiento slow, está claramente vinculado a un concepto de vida austera. Es más importante lo interior que lo exterior. No necesitamos la inmensa mayoría de cosas que utilizamos. Y las grandes corporaciones financieras intentan crearnos nuevas necesidades (inútiles) para conducirnos a sus productos y adquirirlos casi por obligación. Pero la sencillez está en la base de la felicidad. ¿Qué es más importante para usted: el beso de su hijo o el ipad? Si ha dudado deje de leer este blog y dedique su tiempo a otra cosa, pero si ha contestado sin pensar la primera opción, aún hay esperanza.

   Una vez que tenemos claro que el dinero no puede comprar lo verdaderamente importante, hay que aceptar que es necesario para vivir. Y debemos vivir lo mejor que podamos. Pero si nuestro flujo de dinero revierte continuamente a las grandes superficies o a los productos de las grandes corporaciones, no seremos capaces de tener en cuenta a los demás. No al vecino, que seguramente vive igual de bien que nosotros, sino a aquellas personas que nada tienen.

   No se trata aquí de convencer a nadie para que se haga misionero, pero dudo que halla muchas personas que sepan que su dinero puede dar mucho de si a otras personas, es de desear que quien nada tiene espere un poco de quien lo tiene todo.

   Hay multitud de empresas dedicadas a gestionar los recursos de manera justa, las tienda de mercado justo proliferan cada día más y hay más ong's dedicadas a cuerpo y alma a intentar paliar de algún modo la injusticia. El sistema actual está caduco. El MOVIMIENTO SLOW, clama por la vida sencilla, sin grandes gastos, haciendo que nuestra rutina diaria cambie hacia la concepción de que estamos en un mundo. En un único mundo. Todo lo que hacemos repercute de una manera u otra en este mundo. Y no tenemos otro.

ACTITUD

   Tomarse las cosas con calma y ser conscientes de que podemos gestionar de otra manera las cosas. Si algo bueno tiene la crisis actual, es que demuestra el agotamiento de un sistema injusto y el creciente sentimiento de que podemos actuar de otra manera, más justa, menos contaminante, menos agresiva.

  El placer de pasear, la alegría de jugar con tus hijos, la satisfacción de un buen libro, la felicidad de ir en bicicleta con tu familia, todo esto y mucho más es GRATIS.

  Me gustaría hacer un comentario sobre TRIODOS BANK, su gestión del dinero es igual a la de otro banco convencional. Su trato igual. Pero su concepto me parece fenomenal. Por qué no hacer un banco cuyos beneficios repercutan en opciones justas en vez de acumular dinero? Pues eso es este banco. Te animo lector a que visites su página.   www.triodos.es/


  Hoy quiero colgar un vídeo que espero os guste, y que me vale para mostrar cómo circula el dinero. El tuyo y el mio.











Además he decidido poner un enlace exterior a una página que creo de interés

miércoles, 7 de septiembre de 2011

SLOW WORK


   No sabría decir cuando se inventó el reloj. Pero es a partir de la Revolución Industrial y el nacimiento de la cadena de montaje en las fábricas, cuando este aparato dejó de ser un artículo de lujo para convertirse en el verdadero dictador en todo tipo de empresas.  Este aparato, ya sea en su versión de manecillas o en la más moderna edición digital con previsión del tiempo atmosférico incorporada, rige nuestros destinos. Y es ahí, en la fábrica, donde extendió su inmenso poder.

   No, amigo. No piense usted en la típica escena de la película metrópoli, o en la que hizo el gran Charles Chaplin. Piense usted en su actual trabajo. Piense en ese reloj de la oficina que le marca el ritmo a su vida, o en esa máquina de fichar, en la que debe estar su identificación pasada a la hora de entrada. Si es autónomo y trabaja por cuenta propia peor, no se podrá usted escapar del reloj de pulsera que lleva a todas horas. O peor aun, tendrá un teléfono móvil de última generación con: reloj, cronómetro, termómetro, altímetro, velocímetro, etc.


"Pues todo empezó a ir mal cuando instalaron relojes en las plazas de los pueblos. Se impusieron leyes para estructurar los horarios. El tiempo empezó a medirnos a nosotros. Luego la tecnología empeoró el asunto, hasta llegar a una sociedad de gente que se enoja cuando las cosas no van a la velocidad del ratón”
Carl Honoré

  EL RELOJ, he aquí el gran enemigo del MOVIMIENTO SLOW. Bueno, mejor dicho, es la utilización de ese aparato por parte de las personas lo que hace de él, el instrumento que guía nuestras vidas. Las nuestras y la de toda aquella persona que no esté en alguno de esos pobres países arrasados por el hambre, la guerra o la perdición de la explotación. En todos los países que se dicen desarrollado, en todos, el verdadero dictador es el reloj. Ni la religión, ni la fe, ni la democracia, ni la riqueza, ni nada en lo que se pueda creer tiene tanto poder sobre nuestras vidas como el aparato referido. Y como animal parasitario que es, se desarrolla gracias a que se nutre de otro, y el reloj nos absorbe con su silencio y su presencia permanente en todos nuestros actos diarios. Y se ha desarrollado, intentando controlar todo lo que ahora se le escapa. Así que podemos tener un reloj que mida casi cualquier cosa, no solo el tiempo.

“Saber vivir sin prisa es una manera de ser rico”
Bonnie Friedman


  Cuando se levanta qué es lo primero que hace: ¿besar a su pareja?, ¿mirar las noticias por si hay algún cataclismo nuevo?, ¿Besar la frente de sus hijos aún dormidos?. No, todos nosotros miramos el reloj y con la información que nos da, realizamos toda una serie de planificaciones tanto inmediatas como a medio plazo que condicionarán el resto del día.

   Donde el reloj tiene su verdadera guarida es en el trabajo. Y es aquí donde el MOVIMIENTO SLOW tiene infinidad de recursos para luchar contra la consabida tiranía. Para ello, lo primero que debemos preguntarnos es: ¿Qué es mejor: la cantidad o la calidad? 

   Es evidente que para la inmensa mayoría de las empresas (y aquí englobo a todo tipo de empresas: oficinas, labores agrícolas, cadenas de montaje, y todo el trabajo que esté sujeto a plazos de cualquier tipo) lo importante y prioritario es la velocidad. Acabar un informe o montar una pieza de vehículo. Repartir un paquete o recolectar el trigo. Todo, absolutamente todo, está sujeto a unos plazos de entrega, resultados, obtención, recolección, etc que está tiranizado por el reloj. No importa de qué manera, el objetivo es acabar. Para ello, exigen a los trabajadores que hagan el máximo esfuerzo. Que den todo por el objetivo final de la producción rápida. Empresas que son capaces de construir vehículos de manera increíblemente rápida, o construir edificios en un abrir y cerrar los ojos. Todos conocemos la manera de trabajar de la inmensa mayoría de nosotros. Incluso se incentiva la rapidez, contratando para realizar un trabajo a destajo.

ACTITUD

   Frente a esta opción de rapidez en la producción, el MOVIMIENTO SLOW propone la calidad. El gusto por el trabajo bien hecho, empleando el tiempo necesario para realizarlo, es sinónimo de éxito. Hay multitud de pequeñas empresa que realizan sus productos atendiendo a la calidad y entre ellas destacan multitud de artesanos que utilizan materias primas de primera calidad, de un entorno cercano y que son realizadas con detalle exponiendo unos resultados finales óptimos. Asimismo existen multitud de personas que en sus fábricas o empresas o cooperativas, realizan su trabajo con la vista puesta en la excelencia del producto y no en el plazo de entrega. Incluso existen empresas cuya filosofía está en no crecer mucho para impedir la pérdida de calidad. Generalmente, estas empresa siguen una filosofía de producción ecológica donde la producción es respetuosa con el medio ambiente.

  Pero si está usted pensando en que todo ésto es muy bonito, pero nada reconfortante, sepa que empresas como GOOGLE, VOLVO, etc tiene en su base un fondo SLOW. Estas grandes empresas tienen fama mundial e infinidad de trabajadores en todo el mundo. Ganan dinero, supongo que mucho dinero. Y sin embargo su filosofía  está basada en el MOVIMIENTO SLOW. Cuidan a los trabajadores, y no me refiero a que cobren grandes sumas de dinero (alguno habrá) sino que son respetuosos con su manera de vivir, tiene lugares de esparcimiento para los empleados, tratan bien a las familias teniendo guarderías en sus fábricas, horarios flexibles y dan prioridad a su desarrollo personal. Y a contrario de lo que pudiera parecer, es una gran idea. Los trabajadores están vinculados personalmente en el éxito de la empresa, se sienten partícipes de  ella y hay pocos que la abandonen tentados por sueldos mayores en otras firmas.

SLOW MOVEMENT

  Cuelgo un vídeo que he visto y me parece fenomenal:


The Slow Movement from Eelke Verboom on Vimeo.


Ánimo que no estamos solos.  Hemos vuelto de las vacaciones y debemos realizar cambios en nuestra actitud diaria.

miércoles, 10 de agosto de 2011

LAS NOVEDADES SLOW


 
Siguiendo o manteniendo un poco la entrada anterior en la que hacía una pequeña aproximación a lo que supone SLOWFOOD, aquí señalo una gran novedad que me alegra leer en la web. Os animo a todos a visitar el enlace de ALGUSTO, espero que os interese.

ALGUSTO, Saber y Sabor:16/19 diciembre 2011

BEC y SLOW FOOD llegan a un acuerdo de colaboración a través del cual nace:
ALGUSTO, Saber y Sabor

Este Certamen, pionero en el mercado español, trata de difundir la filosofía que el movimiento Slow Food lleva practicando en todo el mundo desde hace más de 20 años.
ALGUSTO, inspirado en el Salone del Gusto de Turín, abrirá sus puertas a todo el público en general y se convertirá en el referente de los sectores de la gastronomía y la alimentación más artesanales.

Algusto - Slow Food

CIUDADES SLOW

ENTRADA

   Hace tiempo que tenía la intención de escribir sobre lo que supone para el movimiento slow, la vida en el entorno urbano. Y es que, allí precisamente, en esas ciudades en las que vivimos casi todos, es donde más se puede observar la verdadera dimensión de la vida acelerada.
   En el dia a dia de estas ciudades es donde más se nota que el ser humano ha perdido la independencia de dirigir sus vidas de manera autónoma. Hemos cambiado (yo mismo vivo en una ciudad), nuestras costumbres de siglos para acomodarnos en unos pocos de años a la dictadura de la vida urbana. Los atascos de las idas y vueltas al trabajo o a llevar a los hijos al colegio; las jornadas en centros donde apenas vemos la luz del sol; los objetivos laborales que, una vez cumplidos, crean otros objetivos más importantes; los centros comerciales; el humo; las prisas... Y no se crean que esta dictadura es patrimonio exclusivo de la ciudad. Al contrario. La fuerza de la prisa acecha cada vez con más fuerza a los pueblos y zonas rurales. Pero ojo. No se trata (ya se dijo) de volver a vivir moviéndonos en carros o proponer que todos vivamos en cuevas como en el paleolítico.

ACTITUD

   Hace unos día puse el ejemplo claro de como una persona puede pasar las 24 horas de su día consumiendo y sin ni siquiera ver la luz solar. Mucho más común es ver como pasan los días sin tener contacto alguno con algo distinto a paredes, techos. Y esto, por desgracia, es cada día más común.
   Todos nos hacemos una idea de lo que significa vivir con estrés y sentir como la única brisa que nos acaricia el rostro es en realidad, un puñetazo del aire acondicionado que alguien puso a 15 grados en agosto.
  Pero, por cambiar, imaginemos por un momento,  cómo sería nuestra vida en una ciudad que, al menos mínimamente, acordase adoptar algunos de los principios que el movimiento slow propugna. 

   Nos tendríamos que levantar tan temprano como siempre, pero en vez de coger el coche para nosotros solos, nos llevaría el autobús u otro transporte urbano. Transporte urbano poco contaminante que costaría poco a nuestros bolsillos. Nuestros hijos irían a colegios situados cerca de nuestro domicilio y nuestro trabajo se ubicaría en una zona de fácil acceso. Incluso, en caso de que la empresa estuviera razonablemente cerca, se podría ir en bicicleta o andando. Los parques deberían ser numerosos y estar debidamente cuidados (tanto por el personal del ayuntamiento como por nosotros, los usuarios). Nos sería posible visitar el centro, con sus tiendas y restaurantes, andando tranquilamente un domingo con nuestros hijos. Ya que el tráfico (al tener un servicio de transportes adecuado) estaría permanentemente prohibido en las zonas céntricas. llevaríamos a nuestros hijos a esos parques y a las zonas céntricas sin tener que preocuparnos de que crucen la calle. Y al finalizar nuestro día podríamos pasear viendo el cielo estrellado, ya que esas miles de farolas serían sustituidas por una iluminación sensata.

   Bueno, el deseo se podría expresar en detalle. Se podría seguir así páginas enteras y seguro que a usted se le ocurrirían otras cosas fácilmente aplicables a su ciudad. Pero convertir el deseo en realidad es difícil.

CITTASLOW

www.cittaslow.es

   Hay una respuesta para cada ámbito en el movimiento slow. Y ésta se llama cittaslow

By: cittaslow.com



Se inició en Italia en el año 1999 con la finalidad de combatir el ritmo de vida frenético actual. En estos momentos se ha convertido ya en una red de ámbito internacional con numerosas poblaciones adheridas a nivel mundial.

   Hace unos día escribí un pequeño esbozo de lo que, para mí, significa y comprende el slowfood. Y una de las características principales que destaco es su organización. Pues bien , si el movimiento slow comprende casi todos los aspectos de la vida y lo hace de manera que no se encuentra ubicada en ninguna sede, comité o similar, aquí en cittaslow no se dan estas características. Aquí un comité se encarga de que la ciudad candidata cumpla una serie de requisitos. Y tras cumplir satisfactoriamente esas pautas y pasar un exhaustivo examen por parte de representantes de ese comité, consiguen entrar en esta red de ciudades selectas integradas en el movimiento slow.

   Alguno puede pensar que es sospechoso que se realice un examen o algo así. Pero hay que entender que es una buena idea poner unos mínimos para que ese sitio catalogado como ciudad slow no nos defraude ni a usted, ni a mí cuando las visitemos. 

 Para formar parte de dicha red, los municipios aspirantes deben reunir una serie de requisitos entre los cuales destacan los siguientes:
  • La aplicación de una política medioambiental basada en promocionar técnicas de recuperación y reciclaje de los residuos.
  • La política urbanística ha de servir para mejorar el territorio, no para ocuparlo.
  • El uso de los avances tecnológicos para la mejora de la calidad del medioambiente y núcleos urbanos.
  • La promoción de la producción y uso de productos alimentarios obtenidos mediante técnicas naturales y  compatibles con el medioambiente, sin incluir los productos transgénicos e implantando, si procede, servicios propios de defensa y desarrollo de producciones autóctonas.
  • La potenciación de las producciones autóctonas vinculadas al territorio: se mantienen las tradiciones más ancestrales y se promociona la relación entre los consumidores y productores de calidad.
  • La potenciación de la hospitalidad y convivencia entre los habitantes y turistas.
  • La concienciación tanto de los habitantes como de los operadores turísticos sobre lo que significa el hecho de vivir en una ciudad slow y sus repercusiones, dedicando especial atención a la sensibilización de los jóvenes mediante planes de formación específicos.
  • La población de las ciudades de la red no puede ser superior a 50.000 habitantes.

  Sí, en efecto, el último punto pone una condición que el sitio donde usted y yo vivimos no puede cumplir. Pero que no podamos tener la suerte de vivir en una ciudad slow no significa que no podamos aplicar los preceptos slow.  YA VERÁ COMO SÍ SE PUEDE.



lunes, 25 de julio de 2011

SLOWFOOD

     La mejor exposición de lo que puede significar el movimiento slow es SLOWFOOD. Es el germen de todo ésto. Tras la oposición del periodista CARLO PETRINI, se ha formado un movimiento que aboga por lo contrario a lo que representa y significa el FAST FOOD. Frente a la globalización de la comida en cadenas de montaje rápido donde se rinde culto a la rapidez y al engullir antes que al comer. 

     SLOWFOOD es el único campo de actuación del MOVIMIENTO SLOW que está organizado y tiene una especie de manifiesto común. Las distintas comunidades geográficas se unen según su interés y se conforma en las llamadas CONVIVIAS que tienen una representación y que en ocasiones se reúnen para adoptar medidas conjuntas. Pertenecer a una convivia no tiene que significar forzosamente el tener que asistir o tener obligaciones con el grupo, más allá de dar una pequeña aportación económica para mantener viva la convivia. A cambio, las posibilidades son casi infinitas, siempre desde la óptica de favorecer el consumo de productos del entorno, cultivados por pequeños productores y saliendo en lo posible de la cadena de la alimentación impuesta por las grandes corporaciones de distribución de alimentos.
     
     Iniciativas como las de KM.0 o la de recuperar especies autóctonas en peligro de extinción, hacen de este campo del movimiento slow, el más activo y potente. Reconocible a nivel mundial y fortalecido casi diariamente con nuevas incorporaciones e iniciativas. Intentar poner en contacto directo al productor y al consumidor final es una de sus metas, creando una relación comercial basada en la confianza y la calidad, frente a la etiqueta y al envasado plástico.

   Por descontado, la moda (quizás corriente cultural) de la comida sana, ecológica y local es un gran éxito de SLOWFOOD. No hay más que darse una vuelta por su web oficial (y por cualquiera otra relacionada) para darse cuenta de ello.


   Te animo a bucear tranquilamente. Es impresionante darse cuenta de que ésto funciona.

ACTITUD

    Y como no podía ser de otra manera este movimiento nace y crece en Italia. Pero creo que ésto es solo una anécdota. Carlo es italiano y es allí donde encuentra el apoyo necesario para su visión de la alimentación. Creo más bien, que es la manera mediterránea de entender la comida como un acto social y placentero lo que hace posible la gran implantación y expansión de este concepto de la alimentación. Concepto que, ni mucho menos, inventa Carlo o el movimiento en sí. Esto es lo que han hecho nuestras abuelas toda la vida. Lo que sucede es que la batalla de la comida está decantándose hacía el lado rápido.


 

   
   Algo tan sencillo como comer, adquiere o pierde todo su significado según nuestra actitud. O engulles para tener más tiempo de hacer otra cosa (¿trabajar? ¿ver televisión?) o comes saboreando y disfrutando. Aquí se da la circunstancia de que el momento de la comida es un momento de placer. Comiendo con los amigos mientras se habla de cosas importantes o no. O comiendo solo, con tus pensamientos y pasando un momento de máxima intimidad. O en una cena de trabajo, eligiendo bien el momento de hacer un comentario y exponer esa idea a la que llevas dando vueltas y crees buena para tu empresa o tu futuro. Sea como sea SLOWFOOD.

RESULTADO

   Ya he aclarado que el concepto SLOW no es algo agresivo. Es estúpido pretender comer tranquilamente cada día, o comer dedicandole mucho tiempo mientras estás en una reunión para entregar un proyecto o exponer una clase, o lo que sea que te urge. SLOW significa comer en familia sin mirar el reloj, cenar con tu pareja relajadamente en tu casa, o simplemente ir a ver a tu madre y dedicarle su tiempo a comer su guiso. Significa sacar el máximo placer de un acto que, por repetido, tiende a ser intrascendente.

viernes, 15 de julio de 2011

VIDA SLOW

   Una nueva corriente recorre silenciosamente el mundo. Silenciosa pero eficazmente. Cada vez más y más personas se preguntan a qué nos lleva el tipo de vida que estamos sufriendo. 

   Siempre haciendo planes para mejorar nuestro entorno, para estar con nuestra familia, para leer un buen libro, para pasear por la playa, para dormir, para hacer alguna cosa que nos gusta o para, simplemente, tomar un café a la sombra. Vamos, para vivir. Siempre es demasiado tarde y tenemos demasiadas cosas que hacer. No hay tiempo, nos decimos a nosotros mismos, para tonterías.
 Nuestro día a día se reduce a una carrera para ganar tiempo al reloj. Nos levantamos y, tras la ducha, no ponemos manos a la obra. Desayuno rápido,atasco, trabajo rápido, comida rápida, vuelta a casa con otro atasco, cena rápida y televisión (u ordenador). Si tienes hijos la cosa se complica y se acortan los tiempos puesto que ahora también ellos intervienen en acelerar tu carrera diaria. Una carrera hacia la nada. Es fácil meterse en esta espiral y creernos que todo mejorará con el tiempo... otra vez el tiempo. Cuando tenga es ascenso lo compensaré, dices, haré todo lo que ahora no puedo por falta de tiempo. Cambia la palabra ascenso por otra que prefieras: gane más sueldo, cuando crezcan los niños, cuando acabe el artículo, cuando recoja los frutos del trabajo, etc.
   Los psicólogos llaman a eso el síndrome de la felicidad aplazada. Hoy no lo hago, lo haré cuando tenga tiempo.

   Cada vez más personas paran un momento en esta actividad frenética que nos hemos impuesto voluntariamente. Cada vez más y más personas se interesan por el MOVIMIENTO SLOW.

   Si alguien cree que es una especie de concurso de reglas se equivoca. Si lo que estás buscando es un programa para el día a día deja de leer y abre el canal de deportes.

  Unos lo llamamos movimiento slow, pero otros lo consideran como filosofía. Quizá el término filosofía sea más acorde a lo que ésto propone. Pero lo llamen como lo llamen, lo cierto es que abarca todos y cada uno de los aspectos de la vida. De la tuya o de la mía. De cualquiera de las personas que habitan el mundo. Por que aquí no hay ni reglas, ni ideología, ni máximas. Todas y cada una de las personas pueden adaptar su forma de pensar a esta corriente de pensamiento. Abarca el sexo, la alimentación, el transporte, la educación,  la medicina, el deporte, la moda, y así hasta ocupar todo lo que te preocupa. ¿Cuál es pues su intención?. Pues eso SLOW. LENTO. PAUSADO.

   Vivimos en una sociedad en el que gana el más rápido, el más preparado, el más rico. Por qué no cambiar esto y dar importancia a lo que realmente importa: LA VIDA. Sin más. Sin artilugios raros, sin complicaciones excesivas, sin grandes manifestaciones materiales.  

   Qué es más bello que el beso de tu hijo. Qué importa más que hablar con tus amigos por el simple placer de charlar. Qué es más placentero que hacer el amor con tu pareja. Qué es más cálido que el abrazo de tu madre. Qué es más satisfactorio que ver como tu hijo aprende a caminar. En fin, lo más importante lo tenemos al alcance de la mano.

   No pueden existir equívocos al respecto. No se trata de un grupo de locos que pretenden volvernos a la edad media. No se trata de personas que viven aislados y que cultivan lo que comen. Son personas como todos. No se trata de convencer a nadie para que deje de trabajar o cosas así, solo falta en la época actual. Se trata de primar la CALIDAD sobre la CANTIDAD. Empresas exitosas como GOOGLE, VOLVO o MICROSOFT cuidan a sus empleados para que éstos trabajen con calidad y aplican principios del MOVIMIENTO SLOW en sus sedes. Y por supuesto, se trata de personas que están y viven en la actualidad, que en ocasiones desempeñan trabajos de responsabilidad o que en otras son parados o estudiantes, personas que utilizan los medios que nos da el desarrollo económico y tecnológico en su día a día.

Carlo Petrini en una entrevista.


No soy consciente de que exista un reglamento o unas recetas para convertir el horario del día en slow. Éste movimiento no se ha creado por la idea de un conjunto de sesudos sabios que un día se reunieron. Este movimiento se ha ido creando como respuesta natural a la acelerada vida. Personas sin rasgos comunes y sin conexión entre ellas fueron imponiendo una manera de estar en la vida pausada en respuesta al estrés actual. Pero creo que aquí se dieron dos puntos de inflexión. Puntos que hicieron saltar el MOVIMIENTO SLOW de algo individual a un concepto global. Uno es el movimiento SLOW FOOD creado en los años 80 por el periodista italiano CARLO   PETRINI que lanzó a nivel mundial esta forma de ver la alimentación como algo industrial, y el periodista inglés CARL HONORE con la publicación de su libro ELOGIO DE LA LENTITUD donde sienta las bases (a mi juicio) del movimiento SLOW como algo que abarca todas las facetas de la vida.